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Octubre, un mes de dulce y color

¿Sabes por qué la gente se disfraza el 31 de octubre de Halloween? ¿O por qué los niños piden dulces, pasando de puerta en puerta cantando una extraña canción? Estas populares tradiciones hacen parte de una popular celebración, conocida globalmente como ‘Halloween’.

Cada final del décimo mes del año. E incluso los días previos, miles de personas se unen en esta fecha especial y siguen las grandes tradiciones en torno a este día.

Hoy en día, Colombia también celebra efusivamente el 31 de octubre con varias actividades comunes que retratamos aquí: vemos a los niños pidiendo dulces con sus creativos disfraces, a los adultos, también personificados, en fiestas temáticas de Halloween y nuestros hogares y edificios decorados de arañas, calabazas, brujas y demás.

Todo, en torno a una fecha que, con el paso de los años, se ha buscado que sea más un motivo de alegría para los niños, en vez de un momento de oscuridad y terror.

En Globos Flores y Fiestas queremos que compartas en familia y de manera inocente esta festividad y con mucha alegría.

Hagamos un repaso por esas tradiciones que mencionamos y que protagonizan este día. De paso, miremos la historia de Halloween, partiendo desde sus costumbres.

Máscaras, disfraces y antifaces

El hecho de disfrazarse se remonta al mismo origen de la celebración. El antiguo pueblo Celta, de acuerdo a lo que se conoce del génesis del ‘Halloween’, celebraba el fin de la cosecha o el fin del verano, en un festejo llamado ‘Samhain‘.

Esto era el 31 de octubre. En este día, el pueblo creía que los espíritus de los muertos llegaban a caminar con los vivos. Aunque algunas personas se reunían en las tumbas de sus seres queridos que habían fallecido y otros ponían velas en las puertas para iluminar el camino de las almas perdidas, muchos temían que algunos de estos espíritus fueran malignos, que los iban a asustar o a gastar bromas.

Los disfraces: muy populares en Halloween

Por eso, optaron por cambiar su apariencia física por medio de maquillaje, prendas de vestir y demás, con el fin de que las almas malignas no los reconocieran y los dejaran celebrar el ‘Samhain’ en paz.

Triki triki Halloween, quiero dulces para mí…

El ‘Halloween’ también se popularizó como una fecha muy especial para los niños y niñas de todo el mundo. Una de las bellas tradiciones que tienen es que salen disfrazados a las calles, van casa por casa, cantando una popular canción de noche de brujas y pidiendo dulces a sus vecinos. Así, cada uno va con su bolsa, su calabaza o lo que porte, para llenarlo de golosinas y luego disfrutarlas con sus padres, hermanos o amigos.

No eran los niños solamente quienes iniciaron esta actividad. Nos devolvemos de nuevo a la historia del Pueblo Celta para revisar como, en aquel 31 de octubre en donde celebraban su ‘Samhain’, además de disfrazarse para espantar a los espíritus, les dejaban ofrendas en las puertas de sus casas para tratar de agradarlos.

Los Celtas creían que los muertos regresaban el 31 de octubre

Hay otra creencia que explica la célebre frase ‘truco o trato’, que ahora no se usa en Colombia (en donde se canta el popular triki triki), pero si sigue en auge en Estados Unidos. Esto, en términos literales, es una amenaza: la que utilizaban los mencionados espíritus malignos para recibir sus ofrendas.

Sin embargo, con el paso del tiempo, esta tradición tomó una concepción más inocente, al ser adoptada por los niños para que estos pidieran dulces en las noches de Halloween.

La calabaza con la vela adentro

Esta es una de las historias más apasionantes que se conocen en torno a la noche de 31 de diciembre. La cabeza de forma de calabaza quien tiene una vela adentro viene de un hombre que se llamaría Jack, según cuenta la leyenda.

Jack era un irlandés, famoso por ser un ebrio malvado. El diablo en persona se presentó en donde vivía para conocer a la persona que rivalizaría en maldad con él. El dicho cuenta que ‘Satanás’ se puso a beber con él, con el fin de llevárselo al infierno y comprar su alma. Al final del encuentro, Jack no tenía como pagar, así que le dijo al diablo que se convirtiera en una moneda para cancelar la cuenta.

La tradicional calabaza de Halloween

Este aceptó y así cayó en el engaño del borracho: Jack lo puso en un bolsillo en donde tenía un crucifijo, razón por la que el diablo no podía salir. El demonio, para escapar, tuvo que aceptar una condición: debía prometer que no molestaría a Jack en 10 años y no se lo llevaría al infierno.

Pasado este tiempo, el hombre volvió a engañar al diablo cuando este regresó para reclamar su alma: la narración afirma que antes de irse con él, Jack le dijo que su último deseo era comer la fruta de un árbol, así que el diablo subió para otorgársela, pero el ebrio talló en el tronco una cruz, para impedirle que el diablo pudiera bajar de allí.

Así que tuvo que prometer de nuevo que dejaría a Jack en paz. Cuando este murió, San Pedro no lo dejó entrar al cielo, por sus pecados, y lo mandó al infierno. Pero allí tampoco fue recibido, pues el diablo se sentía aún engañado y ofendido. Por eso, lo condenó a vagar y lo desterró para toda la eternidad en la tierra.

Jack encontró el camino oscuro y por eso, pidió, ahora si, su último deseo: una vela para alumbrar su camino. Así que se le entregó una brasa, la que el fallecido ebrio puso en un nabo, para mantenerla en su mano e iluminar su paso.

Al meter la brasa, tuvo que hacerle un hueco al nabo y este, al iluminarse, adoptó la forma que vemos hoy en día: la de la calabaza con un rostro tétrico que vemos como forma decorativa en estas fechas.

¿Día de las brujas o de todos los santos?

Halloween es la contracción de la frase ‘All Halows Evening’ o ‘Día de Todos los Santos’. Resulta que, con el paso del tiempo y la mezcla de culturas en Europa (la propagación de los celtas en ese continente), la celebración también mutó y se combinó con otras tradiciones, como las romanas.

Así, la fiesta se transformó y se fue llenando con otros elementos. La Iglesia Católica fijó sus ojos en ‘Halloween’ y trató de quitarle él ‘vestigio’ pagano que provenía de los celtas y la adoración de los muertos. Así que ahora, se vería como una forma de honrar a quienes gozan de la vida eterna en presencia de Dios.

Fue el Papa Gregorio III, en el siglo VIII, quien promulgó la celebración de ‘Todos los Santos’ y la puso de manera oficial el 1 de noviembre. Con esto, la iglesia cumplía su propósito de resignificar la tradición de finales de octubre y darle una mirada más ‘blanca’.

De manera qué el 31 de octubre también tiene otras significancias, desde la perspectiva que se quiera conmemorar. La celebración clásica, con disfraces, dulces, calabazas, brujas y demás, mantuvo su popularidad en Europa.

En el siglo XIX Halloween llegó a Estados Unidos. Los irlandeses que emigraron a este país llevaron consigo esta tradición al país americano y la popularizaron allí. Los norteamericanos le añadieron más elementos que potenciaron esa aura de ‘terror y misterio’ en torno a la fecha.

Con el paso de los años, EE.UU. vio en esta fiesta una oportunidad de oro para explotarla, por lo que usó todos los instrumentos de publicidad y propaganda para aprovechar el 31 de octubre y ubicarlo en películas, series, anuncios y unirla con una poderosa industria de entretenimiento, que masificó Halloween, para llevar esta celebración a todos los rincones del mundo.

Fuente, canal institucional

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